Llegó Enero y con este mes… las dietas

Estamos en enero y con el nuevo año llegan las resoluciones. Comenzamos a pensar en ese plan de alimentación mágico que nos va a ayudar a perder los kilos que ganamos en el 2020 o durante las fiestas. En las redes sociales podemos encontrar retos, planes detox, dietas, regímenes alimenticios que ofrecen resultados a corto plazo si quitamos algún macronutriente, tomamos jugos, etc.

Sin embargo termina siendo un ciclo anual donde hacemos los propósitos, comenzamos con una alimentación restrictiva, metas poco reales, pasan los días, no funciona, nos frustramos, a los meses nos recordamos que viene el verano y queremos lucir fantásticos, comenzamos de nuevo, después tenemos un ciclo de estrés, dejamos todo a un lado decepcionados, llega navidad no nos importa y comemos como si no hay mañana, para nuevamente hacer los propósitos del próximo año y comenzar todo el ciclo de nuevo.

Para mi deberíamos poner nuestra atención en la prevención de enfermedades y condiciones, apuntando a sentirnos bien, con energía, entendiendo lo que necesita nuestro cuerpo, nuestros órganos para llevar a cabo todas sus funciones y así ir trabajando paso a paso para encontrar un balance más que en la intención de vernos de una o otra manera. 

En definitiva, lo que propongo es hacer un cambio de paradigma, dejando a un lado los propósitos de perder tantos kilos, usar otra talla y enfocarnos en nutrir nuestro cuerpo, informarnos sobre lo que necesitamos y de esta manera hacernos cargo de nuestras decisiones  e ir creando hábitos de estilo de vida que sean sostenibles en el tiempo.

Como podemos comenzar a cambiar estas creencias? A continuación te dejo algunos pensamientos.

1. Deja de pensar en comida buena o mala. La comida es una fuente de energía y nutrientes, cuando te haces cargo de lo que necesita tu cuerpo y tu alma sin poner etiquetas a la comida avanzas en optar por una alimentación más intuitiva y ajustada a lo que tu cuerpo necesita. Cuando no te privas de lo que te gusta pero lo comes con moderación, controlando porciones y balanceando el resto de tus comidas con alimentos ricos en nutrientes, comienzas a construir hábitos consistentes y disminuyes la necesidad de comer esos otros alimentos en exceso.

2. Infórmate: saber sobre nutrición, fibra, que incluir en un plato balanceado puede ser una información compleja o aburrida para muchas personas, pero cuando tenemos una idea sobre estos temas, como leer etiquetas de productos, podemos tomar mejores decisiones y avanzar en nuestro camino.

3. Acepta tu proceso, no te compares: los cambios de estilo de vida no son lineales; las cosas que experimentamos en otras áreas de nuestra vida tienen un impacto en nuestro bienestar. A veces comemos simplemente porque no tenemos las herramientas para regular ciertas emociones o situaciones y buscamos una recompensa inmediata en la comida. Esto para algunas personas es más difícil de abordar que para otras, pero no quiere decir que no podrás avanzar en el camino de construir esos hábitos que deseas, es simplemente parte de tu proceso de cambio, por lo que si un día te comiste una bolsa gigante de chips o el paquete completo de galletas no pasa nada, es parte del proceso, lo ideal es explorar el porque detrás de eso (tristeza, frustración, aburrimiento, estrés, etc) y seguir trabajando en adelante.

4. No te vayas por el todo o nada. Cuando queremos hacer cambios usualmente queremos optar por comer todos los días balanceado, bajo en calorías, hacer ejercicio todos los días y esto puede en unos días llenarnos de frustración. Comienza de a poco, con pasos reales, moviendo tu cuerpo por unos minutos varios días a la semana, introduciendo vegetales, frutas que ya te gusten y probando otros que te llamen la atención.

5. Presta atención a tu cuerpo. Nuestro cuerpo nos manda señales importantes a las que no le prestamos mucha atención. Por ejemplo no estamos muy conscientes de cuanto comemos, cuando ya estamos satisfechos o que comidas nos caen pesadas. Además usualmente nos sentimos con más energía y ánimo cuando hacemos algo de ejercicio pero no ponemos atención a esto. Dirige tu atención a estos detalles y esto te ayudará a hacerte cargo de tus decisiones relacionadas al bienestar.

Espero que estos consejos les sirvan para comenzar a tomar acción en ese camino de construcción de un estilo de vida saludable, de prevención y lo más importante que puedas hacerlos sostenibles en el tiempo.

Por donde te gustaría comenzar?

Un abrazo

Susy

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